­­¿PORQUE LOS CRISTIANOS NO REALIZAN PENITENCIAS COMO LOS CATÓLICOS?

Esta practica se inicio en la Iglesia Católica Romana, el cual no tiene ningún sustento  en la Biblia, es decir es una enseñanza de hombres y no de Dios

Millones de católicos alrededor del mundo cumplen fielmente la penitencia, creyendo que Dios exige estas obras buenas para “reparar” los pecados de ellos y para restaurarlos a la “plena salud espiritual”.

Así lo indica el catecismo publicado en 1995  ”La absolución quita el pecado, pero no remedia todos los desórdenes que el pecado causó. Liberado del pecado, el pecador debe todavía recobrar la plena salud espiritual. Por tanto, debe hacer algo más para reparar sus pecados: debe ‘satisfacer‘ de manera apropiada o ‘expiar’ sus pecados. Esta satisfacción se llama también ‘penitencia’” (p. 417, #1459).

Sin embargo, las Escrituras revelan que esta práctica es otra tradición de hombres que contraviene la enseñanza de la Palabra de Dios y menosprecia la obra de Cristo en la cruz.

En el Calvario Cristo pagó el precio total por nuestros pecados. Creer que es necesario hacer buenas obras para recuperar la “plena salud espiritual” es negar la Palabra de Dios. Dios hace la siguiente promesa a todos los que ponen su fe en Jesucristo:

  • “Y nunca más me acordaré de sus pecados y transgresiones. Pues donde hay remisión de éstos, no hay más ofrenda por el pecado“. Hebreos 10:17-18

Dios promete que nunca se acordará de los pecados de los verdaderos cristianos, y declara que una vez que los pecados son perdonados por medio de la fe en Cristo, no se necesita más ofrenda por el pecado. En otras palabras, no hay obra alguna que usted pueda realizar para lograr que sus pecados sean perdonados. ¡Cristo lo hizo todo!

Sin embargo, el Catecismo continúa enseñando reglamentos hechos por hombres:

La penitencia que el confesor impone debe tener en cuenta la situación personal del penitente y buscar su bien espiritual. Debe corresponder todo lo posible a la gravedad y a la naturaleza de los pecados cometidos” (p. 417, #1460).

El Catecismo aun define obras buenas específicas que pueden constituir la penitencia:

“(La penitencia) puede consistir en la oración, en ofrendas, en obras de misericordia, servicios al prójimo, privaciones voluntarias, sacrificios, y sobre todo, la aceptación paciente de la cruz que debemos llevar” (p. 417, #1460).

Pero Dios nunca ha demandado obras buenas para perdonar nuestros pecados:

  • “Porque tú, Señor, eres bueno y perdonador, y grande en misericordia para con todos los que te invocan“. Salmos 86:5

La Biblia declara que los verdaderos cristianos son justificados por medio de Jesucristo, no por buenas obras:

“Sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo… por cuanto por las obras de la ley nadie será justificado“. Gálatas 2:16

Pablo sabía que si la justicia tuviera que ganarse mediante buenas obras, entonces Cristo habría muerto en vano:

  • “No desecho la gracia de Dios; pues si por la ley fuese la justicia, entonces por demás murió Cristo“. Gálatas 2:21

El Catecismo aun extiende esta tradición al declarar que la penitencia puede ayudar a los muertos:

“La Iglesia también recomienda las limosnas, las indulgencias y las obras de penitencia en favor de los difuntos” (p. 299, #1032).

Como si fuesen bloques de cemento en un muro de concreto, el catolicismo Romano continúa colocando una tradición sobre otra. Y cada una de ellas quebranta las enseñanzas de las Escrituras.

El Señor Jesús expresó su indignación porque los fariseos habían puesto la tradición de ellos por encima de la Palabra de Dios. El sabía que la Palabra de Dios conduce a la gente a la vida eterna, mientras que las tradiciones de los hombres conducen a la destrucción eterna, veamos lo que el Señor Jesús dijo que les esperaba:

  • Dejadlos; son ciegos guías de ciegos; y si el ciego guiare al ciego, ambos caerán en el hoyo. Mateo 15:14
  • Más ¡ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque cerráis el reino de los cielos delante de los hombres; pues ni entráis vosotros, ni dejáis entrar a los que están entrando. Mateo 23:13
  • ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque recorréis mar y tierra para hacer un prosélito, y una vez hecho, le hacéis dos veces más hijo del infierno que vosotros. Mateo 23:15
  • ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque limpiáis lo de fuera del vaso y del plato, pero por dentro estáis llenos de robo y de injusticia. Mateo 23:25
  • ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque sois semejantes a sepulcros blanqueados,  que por fuera, a la verdad, se muestran hermosos, más por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia. Mateo 23:27

Conclusión

Al llegar a este punto, usted debe tomar la decisión, la cual dependerá de lo que usted decida creer… la tradición religiosa de hombres o la Palabra de Dios.

Hágase y conteste esta pregunta así mismo: Es usted salvo, es decir cuando muera será llevado al cielo o a la presencia de Dios.

Muchas personas tienen años asistiendo regularmente algún templo, en el cual realizan sacramentos religiosos  y aun así no tienen la respuesta, no saben si son salvos o si serán llevados al cielo, el día que  mueran. Esto se debe sencillamente porque lo único que conocen es religión y no conocen al salvador que se llama Jesucristo El Señor.

La Biblia una y otra vez presenta claramente la voluntad de Dios y esta no es que usted no ponga sus esperanzas en una religión, simplemente porque esta no salva, el único que salva es Cristo Jesús el Señor.

  • El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida. 1 Juan 5:12

Muchas personas a lo largo del mundo se manifiestan con las siguientes palabras: esta es la religión que me han heredado mis padres y con esta religión voy morir.

Pero la Biblia declara una y otra vez la voluntad de Dios:

  • “El que en él cree, (Cristo Jesús) no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios“. Juan 3:18

El creer en el Señor Jesucristo significa; seguirle a El en todo momento, cumpliendo con lo que indica su palabra, conocerle a El para conocer a Dios, mantener una relación estrecha con El, esto le garantizara que usted deje de ser creación y se convierta en hijo(a) de Dios y la forma de lograrlo es amar a Cristo Jesús como a Dios mismo,  como se indica en:

  • Jesús entonces les dijo: Si vuestro padre fuese Dios, ciertamente me amaríais; porque yo de Dios he salido, y he venido; pues no he venido de mí mismo, sino que él me envió. Juan 8:42

Ponga su confianza únicamente en El Señor Jesucristo y no en enseñanzas religiosas tradicionales, las cuales Usted nunca a cuestionado o analizado, si estas son acordes a la palabra de Dios  o si a Dios le agradan, Recuerde que la religión no le reconcilia con Dios, debido que esta no puede perdonar sus pecados, esta no escribe su nombre en el libro de la vida; solo el Señor Jesucristo puede hacerlo, confié solo en El  y en su palabra, como lo indica la Biblia en el libro de:

  • Y en ningún otro hay salvación; porque NO HAY OTRO NOMBRE (Jesucristo) bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser SALVOS. Hechos 4:12

Dios quiere Salvarle de la condenación; Pero quizás piense que esto no es para Usted, porque cree simplemente en Dios o porque supone que es una buena persona o porque comete pecados que a su consideración no son graves (Aunque esta destituido(a) de la Gloria de Dios).

  • Por cuanto todos PECARON, y están destituidos de la gloria de Dios. Romanos 3:23

Pues verdaderamente pensando de esta forma se equivoca, porque de ser así, en vano Dios envió a su único hijo a derramar su sangre que quita el Pecado, si Usted pudiera limpiarse el pecado por si mismo(a) o por medio de sus acciones buenas alcanzar salvación, es por esto que la Biblia le advierte, que al hombre por sus propios meritos le es imposible salvarse y que debido a esto Dios en su infinito amor estableció un solo camino que lo(a) llevara a la salvación, como esta escrito:

  • JESÚS le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí. Juan 14:6

Recuerde que aunque Usted pueda ser la mejor de las personas, pero si no tiene una relación estrecha con el Señor Jesucristo quien es el camino al Padre, Usted no tiene asegurada su salvación y por consiguiente la vida eterna.

  • Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. Juan 11:25
  • Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquel que ve al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero. Juan 6:40

JESÚCRISTO ha llegado el día de hoy a su persona, desconozco que edad tenga Usted, pero mientras no termine este día, tiene también la oportunidad de iniciar una relación estrecha con el Señor JESUCRISTO dador de la Vida eterna, tal como quedaron escritas sus palabras en el libro de:

  • Diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio. Marcos 1:15

De esta forma de doy cumplimiento con la gran comisión que dejo establecida el Señor JESÚCRISTO para todo creyente, que consiste en que se predique el evangelio a las personas en todo el mundo, con la finalidad que les resplandezca la verdad y se SALVEN, como ha quedo establecido en el libro de:

  • Marcos 16:15-16 Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.16:16 El que CREYERE y fuere BAUTIZADO, será SALVO; mas el que NO creyere, será CONDENADO.

Estudie la Biblia para que conozca la verdad y acuda a una Iglesia evangélica, en donde le auxiliaran para que inicie una relación con el Señor y Salvador Jesucristo

Lo siguiente: es muy importante. Este estudio no es un ataque a sus creencias o a su religión, al contrario este tiene la finalidad que usted conozca la verdad en Cristo Jesús. Recuerde lo que esta en juego, no sus creencias o su religión. Lo que esta en juego es el lugar en donde usted pasara la eternidad cuando Dios lo llame a cuentas.

Reciba al Señor Jesucristo diciendo de todo corazón una oración similar a la siguiente:

Amado Padre celestial:

Confieso que durante toda mi vida había puesto mi confianza en la religión que me heredaron mis padres, sin cuestionar si sus doctrinas eran agradables a ti o si estas estaban sustentaban en tu palabra que es verdadera, me doy cuenta que la religión; no me reconcilia contigo, no perdona mis pecados, no me hace nacer nuevamente y además que esta no escribe mi nombre en el libro de la vida, y ahora se por tu palabra Dios Santo y verdadero, que solo por la fe en Jesucristo tu hijo amado, obtendré vida eterna(Juan 3:16)

Gracias, Padre Eterno, porque me has mostrado esta verdad. Te confieso todos mis pecados, los cuales me arrepiento de haberlos cometido y te pido Perdón Dios Santo por haberte ofendido.

En este mismo acto confieso con mi boca que Jesucristo es el Señor (Rom. 10:9) y creo con todo mi corazón que Dios lo levanto entre los muertos, quien ahora vive por la eternidad en aquellos que han puesto su Fe en El. Por lo que te recibo Señor Jesucristo como mi Salvador y te pido Señor que entres en mi corazón y trasformes todos los aspectos de mi vida hoy y siempre, sea Cristo Jesús el soberano de mi vida. Amen. Amen.